Date
Lunes, Octubre 23 - 2017 Pereira - Colombia

Facebook Twitter Google Plus One
 
Style1
CRÓNICA
Nadie pinta como pinta Nury

Ángel Gómez Giraldo

Estoy en la casa de Nury Quintero Naranjo. Estamos cara a cara y a pesar de los años que tatúan la vida tan profundamente sobre la piel de cada quien -“ya son bastantes” ella misma lo reconoce- conserva un rostro terso, mirada como de mar en calma para una expresión que aún es cautivadora. Así la veo: solemne como santa ocupando altar de catedral.


Me encuentro haciendo con ella la mejor comunicación que se puede dar en estos tiempos de la llamada revolución digital cual es la que se da cara a cara y puedo apreciar cómo es el tránsito del alma mochilera que siempre la acompaña por esos caminos del espíritu que hace acrobacia en sus ojos negros.


Entonces habla con cadencia de presentadora de televisión. Y lo que dice es una cita del padre del psicoanálisis Sigmund Freud: “Todo lo que hace el hombre surge de dos motivos: el impulso sexual y el deseo de ser grande”. No es que sea psicóloga como sí lo es su hija Cindy Cabrales Quintero, egresada de la Universidad Católica de Pereira. Como se comprenderá, uno termina aprendiendo lo que estudian las demás personas de la casa.


 La suya es una familia tan engrandecida y unida en el sentimiento del amor que sus vecinos sostienen que dos veces han visto caer la casa de los Cabrales Quintero y dos veces la han vuelto a levantar con materiales que son más resistentes a la abundancia del cariño que a los sismos que afectan a la capital de Risaralda con cierta periodicidad.

Pintora

De verdad que Nury no es psicóloga. Es pintora. “ Y nadie pinta como pinta... Nury , se atreve a manifestar el abogado Óscar Herrera, quien acaba de adquirir una de sus más recientes obras. Cabe destacar que el tono con que asevera esto el jurisconsulto es un tono de “do” sostenido en la afirmación. Aquí la artista mueve su cuerpo sobre la modesta silla para arrellenarse más ampliamente y estar más cómoda. Logra esta nueva posición para cambiar de actitud y adquirir la de maestra del arte pictórico y hablar de lo que sabe y hace:
“Yo manejo varias técnicas de la pintura, el carboncillo, el acrílico, la tiza pastel y el óleo, pero prefiero trabajar con esta última”.


Observando sus cuadros me doy cuenta que el talento artístico de pintora está reflejado en el figurativismo y el retrato donde acierta en la línea y el color.


Desde el colegio La Enseñanza mostró interés por la línea y el dibujo calcando caricaturas. Luego pasó a ser alumna de quien fuera el afamado profesor de pintura Rubén Jaramillo, el mismo que la graduó como pintora para que abriera escuela de arte en su casa, la que hoy está cumpliendo 20 años de estar abierta en la Perla del Otún.


Salta a recalcar con satisfacción que lo que más ha hecho en el taller de su casa es enseñar a pintar a las damas pereiranas que por el uso y el abuso de vida se sienten jubiladas, encontrando además aquí aprendizaje y sano entretenimiento.


Habla de que el arte enriquece a la persona, y hasta produce sed en una tarde en que este sol de octubre hace su agosto, así vengan lluvias en las horas de la noche, añado yo.
Entonces mi anfitriona y entrevistada levanta cuerpo, alma, generosidad y todo lo que tenía de su cuerpo sobre la silla. Se pierde por unos minutos para luego regresar con una Colombiana fría capaz de refrescar gargantas incendiadas.

Calle 21
Esta pintora pereirana vive en esta casa, la misma que adquirió su abuela materna Benancia Hoyos de Naranjo en 1946, año en que el “diablo” y la violencia política de Colombia la sacaron de Riosucio (Caldas).


La vivienda la heredó Nury de sus padres Medardo Antonio Quintero y Rosa María Naranjo Hoyos, quienes según cuenta, murieron sin enfermarse, o sea de viejos. Está ubicada la edificación en la carrera 10 entre calles 20 y 21. Y no es la misma de mediados del siglo pasado porque fue reconstruida una vez y ahora se está en la etapa final de la adecuación del segundo piso, que la tiene “voltiada al revés”. Mejor dicho, la casa está más revolcada que cama de hombre soltero, apunta Nury con gracia.


“Yo nací y crecí aquí cerca de los De la Roche pobres pero que vivían como ricos en la esquina de la calle 20 con carrera l0, donde estaban dos salas de cine: el Consota y el Nápoles con actores y actrices enseñando a besar apasionadamente en la pantalla”, añade esta mujer que repite constantemente que el arte no es más que un sentimiento.


La calle siempre estaba llena de muchachos bellos que jugaban juegos inocentes y no había hoteles pobres para pasarla rico, revela mientras sale disparada su mirada a la calle por la amplia ventana sin ventanal de la segunda planta donde permanecemos en diálogo. Siempre tuvo novios, porque sabe que ninguna persona puede estar viva sino ha muerto por amor siquiera una vez. A los 14 años tenia ya novio: “cómo no habiendo muchachos tan lindos como eran los de por aquí”, relata.


 Sin embargo después se casó con un hombre venido de Ocaña, ya entrado en años, llamado Carlos Cabrales, tan buena persona que por todo el pueblo corrió el rumor de que se había casado con un ángel. Con el tuvo a Cindy la psicóloga. Nury amaba tanto a Carlos que lo llamaba “Mi ciruelo”, por lo que muchos pensaban que tenía un frutal en el huerto.


El esposo era además sabio y la amó tanto que escribió todo un tratado sobre el amor. Solía repetir: “El hombre ofende más a quien ama que a quien teme”. Y a todos les daba caldo de pollo, o sea lo que en psicología son consejos a lo bien.


Enseñaba que existen tres clases de caricias psicológicas: las baratas que son caricias de mantenimiento. Figuran en ellas la adulación, la conmiseración y la lástima. Las caricias chimbas, como el reproche y las doradas que son las caricias estabilizadoras . Procuran bienestar y elevan la autoestimación.


- Nury, según usted, ninguna persona puede vivir sin amor, pero usted es viuda en este momento.
Ante esta apreciación personal replica: “Sí señor, mi esposo murió, mas por eso no puedo dejar de amarlo. No ve que el amor verdadero es eterno”. La tarde se va satisfecha de no haber tenido lluvia en Pereira. Yo También. Queda Nury entre lienzos, bastidores, óleos y pinceles pelo de marta, “que para mí son los mejores”, remata con  sonrisa de fina línea que la caracteriza.
* Sigmund Freud y Gilbert Brenson. Cómo es la movida chueca.

 


Public



CLASIFICADOS / PUBLISERVICIOS

Adb33c1896515d64e0e5038c31b65978
6aeb9a4032e3eb0fefa027e73bf0ce7d
4682cf392b8a92732d139104ca19a714
Ac0ce5d5b3acb3e6ea2dafaf05c34255
1767ca6715697db9b526da623d139a88
E8d86bc1a9aaca37d0453f0afa290fe7
9bfa6c3a2098b543f49f9e35b24b79c3
81ba0756f6208b6c69a4d3e76468eef1
Mn_clasi1


Portada en formato PDF
COPYRIGHT © 2013 R.R EDITORES Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
Tratamiento de datos personales

10:32