Date
Martes, Noviembre 20 - 2018 Pereira - Colombia

Facebook Twitter Google Plus One
 
Testeo de la Modal Window |
LAS ARTES

Artículo leido 1437 veces.

Viaje al corazón de Cavisa
Publicado 14/10/2018

Celso Román

Parafraseando a Humboldt con su “Viaje a las regiones equinocciales”, a los viajeros y exploradores del siglo XIX y tal vez a Joseph Conrad con “El corazón de las tinieblas” por todo lo que significa recorrer un universo nuevo, desconocido, maravilloso y a la vez cruel, afirmo que entrar al libro “Los Devastadores”, es navegar por el espíritu de CAVISA.


Se preguntarán los lectores qué significa Cavisa, palabra singular que encierra el nombre del escritor Carlos Vicente Sánchez, quien nos sorprende con un impecable volumen de cuentos que refleja una vida completa y nos reta a enfrentar el dolor y a la vez disfrutar del amor.
Quienes hemos tenido el privilegio de conocer a Carlos Vicente desde sus primeros éxitos como ganador del Concurso Nacional de Cuento promovido por RCN y luego con los relatos del Gordo Sisas y su novela ganadora “Las cinco noches del olvido” -para mencionar solo algunas de sus obras-, podemos dar testimonio del creciente desarrollo positivo de su expresión literaria.


“Los Devastadores” es una obra que alcanza el máximo grado de perfección, reflejo del compromiso profesional del autor con la palabra escrita, a la manera del joyero que pacientemente pule el diamante, valioso de por sí, llevándolo a la perfección del artista que trasciende el simple oficio del artesano. Carlos Vicente logra configurar un espacio que se transmuta en un universo geográficamente situado en su lugar de origen y residencia: Dosquebradas, muy cerca de Pereira, al otro lado del viaducto majestuoso que une las dos ciudades.


Hemingway escribió “al otro lado del río y entre los árboles”, Cavisa crea su universo “al otro lado del puente” y entre las quebradas donde hay un lago encantado, con bosques y cafetales que cada día desaparecen debido al mal llamado desarrollo urbano; pero el escritor conserva la memoria que viene desde la infancia, cuando llegaban a sus calles las gitanas que se robaban los niños y enamoraban a los hombres. Cavisa le da vida al territorio para que a través de la palabra se conserve viva la historia y con ella sus recuerdos.


Es por eso que en “Los Devastadores” hay un hilo conductor mágico, donde habita una gitana prisionera de la música, grifos mecánicos y enanos de circos imposibles, agigantados por la imaginación infantil de los niños que quedan encerrados en un sótano, sintiéndose culpables de haber desatado la tragedia del 9 de abril de 1948, cuando Colombia se desangró, rota por el odio -ese sí, maquinado por los dos partidos tradicionales-, generándose una violencia de monstruo invencible, que aún perdura entre nosotros.


Este libro contiene la vida de Carlos Vicente, pues quienes sabemos -gracias al privilegio de contar con su amistad- de su trayectoria en el mundo del teatro, la cuentería, y la experiencia del servicio militar, comprendemos que registra, como un testimonio casi de amanuense, las historias íntimas. Allí aparecen la amada perdida en las garras de un oficial de la policía que en las noches sin luna se quitaba el uniforme y se ponía la máscara de los asesinos que hacían la mal llamada “limpieza social”, que no es otra cosa que la matanza a sangre fría para hacer desaparecer a los opositores, los sospechosos de conspiración, los drogadictos y la escoria de una sociedad injusta y excluyente.


Cavisa nos revela lo que apenas intuimos: una sociedad de doble moral que condena a un poeta porque lo juzgan por su aspecto estrafalario comparándolo en el diablo. De manera magistral el autor mezcla realidad y fantasía en el mundo posible de la literatura, cuando los personajes de leyenda cobran vida en la historieta para que en la otra realidad el héroe tome la espada mágica para rescatar a una niña de las fatídicas garras de la prostitución.


Es un libro que nos invita a navegar dentro de nosotros mismos, porque rescata valores universales y desenmascara este mundo de injusticias en el cual nos toca vivir. Pero, Carlos Vicente nos propone mirarnos en su espejo para vernos como somos: víctimas del desarrollo desaforado que devora los bosques y súbditos de una sociedad que impone a sangre y fuego sus convicciones.


Pero esa megaestructura se resquebraja poco a poco.
Gracias Cavisa, estimado amigo, por hacernos temblar con “Los Devastadores”.

 
Public
 
 
Ico_comentarios Comentar        Ico_enviar-copia Enviar esta nota         Favoritos y compartir Compartir
1 2 3 4 5
  Calif.
5
2 votos
  Prom: 5
 

El Diario del Otún no se hace responsable por comentarios que los lectores publiquen en este espacio, ya que son opiniones personales que nada tienen que ver con el pensamiento editorial de este medio. El Diario del Otún se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, vulgar, que atenten contra la intimidad de las personas o que hagan alusión a publicidades.



 


Public



CLASIFICADOS / PUBLISERVICIOS

Adb33c1896515d64e0e5038c31b65978
6aeb9a4032e3eb0fefa027e73bf0ce7d
4682cf392b8a92732d139104ca19a714
Ac0ce5d5b3acb3e6ea2dafaf05c34255
1767ca6715697db9b526da623d139a88
E8d86bc1a9aaca37d0453f0afa290fe7
9bfa6c3a2098b543f49f9e35b24b79c3
81ba0756f6208b6c69a4d3e76468eef1
Mn_clasi1


Portada en formato PDF
COPYRIGHT © 2013 R.R EDITORES Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
Tratamiento de datos personales

07:48