Artículo leido 495 veces.
Gustavo Pérez Gonzáles
Cada que reviso de nuevo, el documental “Memorias de un País Sin Memoria” difundido al mundo por la señal internacional de televisión; más confusión me invade, concluyendo con vergüenza y tristeza, que somos una nación conformada por amnésicos, desagradecidos y desleales.
Las repugnantes escenas mostradas en el, dan cuenta con precisión histórica lo que era este país antes del año 2001, lo enfermo que estaba su tejido social e institucional, lo oscuro y crucial del aciago momento que afrontaba la patria, lo complejo, determinante y exigente de cara al futuro del ejercicio del poder y de la gobernabilidad, pero ante todo las excelsas calidades, capacidades y atributos que tenía que poseer, quien fuere elegido por el pueblo, para conducir los destinos de la patria en ese entonces.
Con una democracia institucional, débil y frágil; agotada, debilitada y sometida, sin capacidad de respuesta inmediata frente a la diversa relación de males padecidos, los ciudadanos de bien secuestrados y obligados a no salir de nuestras casas después de las seis de la tarde, los Terminales de Transportes cerrados desde la misma hora y el país sobreviviendo a media marcha, lo teníamos claro.
Elegir un hombre de mano firme, con sentido y criterios definidos sobre el principio de autoridad; fogueado ampliamente en el sector público y privado, con los pies en la tierra; formado, educado, con todo el conocimiento encima y lo mejor: con los pantalones puestos, para gobernar, haciendo respetar a las Instituciones, la democracia devolviéndonos la libertad perdida, arrebatada por las diversas e intocables fuerzas del mal.
Seria patético desconocer que su política de mano dura, su pulso firme y su irrestricto compromiso con el principio de autoridad, pronto nos devolvieron la confianza y la credibilidad perdida, retornando la patria a la normal actividad las 24 horas del día; los Terminales de Transportes se activaron de nuevo día y noche y la Seguridad Democrática nos permitió volver a recorrer el país sin miedo, con libertad, con pasión, con esperanza y con inmenso amor.
Siempre afirmé en pasadas columnas que Juan Manuel Santos, “no era un Uribista consagrado”, dado a su arraizado criterio liberal; lo que pondría en serios aprietos al Uribismo real; tal cual ocurre hoy. El tiempo me dio la razón; siempre dije, que el hombre más capacitado, formado y conveniente para la causa, la patria y la nación era el Ex Ministro de Hacienda Dr. Oscar Iván Zuluaga; por ser prenda de garantía y de continuidad del proyecto político en marcha que por ningún motivo se podía parar ni abortar y por ser un digno sucesor Presidencial.
No me hicieron caso, el tiempo me dio de nuevo la razón; hoy el Ex Ministro Zuluaga recorre como Precandidato Presidencial el país y tal hecho une y reconforta al Uribismo puro. Es bien simple: tenemos claro que es un alumno aventajado, disciplinado y leal, dispuesto a superar a su maestro y formador. (1)
El Diario del Otún se complace en ofrecerles a sus lectores la oportunidad de compartir experiencias e intercambiar observaciones sobre lo que publicamos diariamente en nuestra edición digital.
Los invitamos a participar en nuestros debates de manera abierta y franca, pero sin hacer juicios hirientes o fuera de orden. Nos reservamos el derecho a eliminar las opiniones que no cumplan estas normas. Algunos de las comentarios que usted hace pueden ser reproducidos en el diario impreso o en otras páginas de nuestro sitio.
Muchas gracias por compartir sus puntos de vista.
Para hacer comentarios debe registrarse en eldiario.com.co la primera vez. Lo que escriba estará debidamente identificado con su nombre de usuario.
Otras noticias
Taller del idioma.Hace unos días
Leyes perfectas para una sociedad imperfecta
El campo energético humano (I)
Oasis.Cuando te sientas sin alientos
|
UVR:
$206,7665
Dolar (C):
$1883,01
Dolar (V):
$1884,14
Café
US$1,2225
DTF
3,91%
TCC
3,54%
DOLAR CANADA
$1851,53
EURO
$2513,81
|

01:50