Date
Domingo, Abril 30 - 2017 Pereira - Colombia

Facebook Twitter Google Plus One
 
Style1
PERSONAJE
La eterna novia del Cauca

Alberto Rivera

“Me dicen la novia del río porque él y yo tenemos un noviazgo, yo escuché sus penas. Llegué a sus riberas hace 14 años y él tenía una historia muy grande para contar y nadie lo escuchaba, todo era indiferencia hacia él y llegué a ser la primera que escuchó lo que pasa en su interior, exteriorizó lo que sentía conmigo, lloré con él, sentí con él y nos abrazamos porque era una víctima y necesitaba que la gente le tuviera consideración…”.

 

Así se expresa María Isabel Espinosa Hincapié, una mujer que sintió el llamado de Dios para ejercer esa tarea amarga de sentarse todos los días a la orilla para ver pasar muertos y escribir los poemas que su sensibilidad y el río le dictan.
María Isabel vivía en La Bella, vereda de Pereira, concentrada en su jardín cultivado por sus diestras manos y era de tal belleza que los extranjeros que por allí pasaban se tomaban casi obligados la foto para el álbum del recuerdo.
Pero ese ensueño terminaría cuando le anunciaron que se iría a vivir con su esposo y tres hijas en la vereda Guayabito, en Cartago, donde ha pasado 14 años viendo bajar cadáveres por el río y cumpliendo con sus labores como ama de casa y trabajadora en la finca.

 

“Tenía un jardín espectacular y un día le pregunté a Dios qué habrá donde se esconde el sol, era como si algo me atrajese de ese sitio y en respuesta a eso, al mes más o menos, me llevó a vivir a Guayabito. Creo que todo esto es un legado que Dios me colocó en el corazón...”.

 

Nos cuenta que en Guayabito tiene tres oficinas junto al río, donde escribe y dialoga con las aguas. “Debajo del mango, debajo del guanábano y debajo del samán. Esas oficinas son conocidas más internacionalmente que en Colombia”.
A través de sus poemas ha logrado el retrato vivo de una época de violencia que no tiene final, pues muertos van y muertos bajan y sueña con liberarlos del abandono y la maldad. Su obra refleja la historia de tiempos amargos que no cesan.

 

“Aunque suene como que estoy loca al hablar de esto, no es así. Si supiera qué hay dentro de mí y dentro de las entrañas del río, lo entendería. El nunca me ha hecho daño, en las inundaciones del 2010 y 2011 que fueron las más fuertas, sacó a toda la gente de las casas, a mí no me afectó. Ha pasado mucha gente muerta. En 2012 se agudizó la tragedia de la violencia, veía pasar 4 o 5 cadáveres a diario y eso ya es para alarmarse”.

 

La poeta del río ha participado de varios proyectos y libros. Fue invitada a hacer parte de trabajo de Gabriel Posada ‘Magdalenas por el Cauca’; protagonizó la cinta ‘Los abrazos del río’ del cineasta Nicolás Rincón Guille y un documental ‘Rastro Púrpura’ emitido por Señal Colombia y el libro ‘Funerales en el río Cauca’.

 

“Yo escasamente terminé bachillerato y fui la mejor Icfes pero no tuve quién me ayudara para seguir. Con el jardín que tuve hice muy buenas conexiones con gente en Pereira y la situación mejoró porque me pagaban muy bien arreglando los jardines. Cuando salgo a eventos a los que me invitan la gente me saluda, les gustan mis poemas porque revelan esa conexión vital del río y yo. Todos los días salgo a saludarlo y siento que me responde, lo hago para desearle que le vaya bien, cuando lo saludo siento el murmullo y el hace sentir que me está escuchando. Es algo muy profundo...”.

 

Hoy sigue cultivando flores y tiene nuevos proyectos, va a publicar otro libro de poemas y anuncia una novela. Por estos días estará en la Feria del Libro de Bogotá para contar su historia.

 

“Ya no más esta violencia, el río llora y rechaza esos muertos pero los tiene que cargar obligado. Cómo es que un ser humano es botado a unas aguas sin derecho a duelo, a una digna sepultura. Hay hacer una catarsis de nuestro interior. Pensamos que con la firma de la paz se iba a acabar todo esto pero no es así, ha vuelto a crecer el número de cadáveres, entonces no estamos en paz. El río lo dice a grito abierto. La paz no son tratados ni leyes, la paz viene del corazón...”.

 

De los cuerpos que ve a diario no conoce nombres, ni procedencia, pero les escribe como una manera de abrirles la puerta a la eternidad. Dios y el río la escuchan y saben que sus cuadernos no tendrán jamás una hoja en blanco porque por el río navegarán por siempre las historias que ella plasma en sus palabras.

 


Public



CLASIFICADOS / PUBLISERVICIOS

Adb33c1896515d64e0e5038c31b65978
6aeb9a4032e3eb0fefa027e73bf0ce7d
4682cf392b8a92732d139104ca19a714
Ac0ce5d5b3acb3e6ea2dafaf05c34255
1767ca6715697db9b526da623d139a88
E8d86bc1a9aaca37d0453f0afa290fe7
9bfa6c3a2098b543f49f9e35b24b79c3
81ba0756f6208b6c69a4d3e76468eef1
Mn_clasi1


Portada en formato PDF
COPYRIGHT © 2013 R.R EDITORES Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
Tratamiento de datos personales

12:02